viernes, 20 de marzo de 2009

La voz de Vincent


El actor Vincent Price (1911-1993) comenzó en el mundo del teatro, pero se hizo famoso por participar en películas de terror a partir de los años 50, la mayoría de bajo presupuesto. Posteriormente también apareció en programas y series de televisión, y con frecuencia prestaba su voz a diversas narraciones. Una voz elegante y misteriosa, que supieron apreciar el rockero Alice Cooper y el mismísimo Michael Jackson; en la canción "Thriller", Vincent Price es quien recita el terrorífico monólogo final, rematado con una carcajada que hiela la sangre:

Darkness falls across the land
The midnight hour is close at hand

Creatures crawl in search of blood
To terrorize y'awl's neighborhood
And whosoever shall be found
Without the soul for getting down
Must stand and face the hounds of hell
And rot inside a corpse's shell
The foulest stench is in the air
The funk of forty thousand years
And grizzly ghouls from every tomb
Are closing in to seal your doom
And though you fight to stay alive
Your body starts to shiver
For no mere mortal can resist
The evil of the thriller

Uno de sus más fervientes admiradores fue Tim Burton, que además de darle uno de sus últimos papeles como creador de "Eduardo Manostijeras" (1990), realizó en su honor un corto de animación llamado "Vincent" (1982), la historia de un niño que quería ser Vincent Price:



La voz del narrador de esta preciosidad, cómo no, es la de Vincent Price. El actor dijo orgulloso que este homenaje de Tim Burton era mucho mejor que tener una estrella en Hollywood Boulevard.

viernes, 13 de marzo de 2009

El reto

Ilsa nunca subió al avión. En el último momento, decidió apostar por el amor y no por el deber. O quizá fue por llevarle la contraria a Rick, o por probar que no la estaba echando sin más en los brazos de Victor, o que no le había entrado el pánico. Así que se quedó en Casablanca. Se casaron una semana después. Vendieron el Café, porque Rick estaba cansado de tanto humo y de tantos alemanes que no le dejaban respirar. Montaron una tienda de muebles coloniales que no les iba mal.
Pero la felicidad no duró mucho. El amor clandestino era más emocionante para Ilsa, y las noches frente a un vaso de Bourbon, más complacientes para Rick. Ella era una aventurera, él era un triste, y no encajaban en una vida convencional.
Ilsa se fugó con el ex-capitán Renault una noche de agosto. Marcharon a Hollywood y probaron suerte en el mundo del cine. A Ilsa pronto le ofrecieron papeles interesantes; su belleza y su acento europeos aportaban glamour y un aire de misterio a las películas. Monsieur Renault estaba encantado trabajando como manager de la estrella. Lo primero que hizo fue cambiar el nombre de Ilsa Lund por el de "Ingrid Bergman", que sonaba mejor.
Rick no salió de Casablanca, y volvió a lo que mejor se le daba; abrió un nuevo garito, lo llamó "París", y pasaba las noches allí, charlando con Sam sobre lo divino y lo humano, siempre frente a un vaso de Bourbon. Incluso brindó por Ilsa en 1945, cuando se enteró que había ganado un Oscar por una película llamada "Luz de Gas", pero nunca fue a verla al cine.



* Al oir hablar del libro "Otro final", en el que varios escritores cambian las historias de famosas películas, la princesa de hojalata y yo nos retamos a escribir una versión alternativa para "Casablanca". Hoy vence el plazo, veamos que es lo que se le ha ocurrido a ella...

lunes, 9 de marzo de 2009

Amor de cine


Johnny:- ¿A cuántos hombres has amado?
Vienna:- A tantos como mujeres tú has olvidado
Johnny:- No te vayas!
Vienna:- No me he movido
Johnny:- Dime algo agradable
Vienna:- Claro, ¿qué quieres que te diga?
Johnny:- Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años. Dímelo.
Vienna:- Te he esperado todos estos años.
Johnny:- Dime que habrías muerto si yo no hubiese vuelto.
Vienna:- Habría muerto si tú no hubieses vuelto.
Johnny:- Dime que aún me quieres como yo te quiero.
Vienna:- Aún te quiero como tú me quieres.
Johnny:- Gracias, muchas gracias.

"Johnny Guitar" de Nicholas Ray, 1954

* Este fabuloso "combate" entre dos viejos amantes, Johnny (Sterling Hayden) y Vienna (Joan Crawford) es lo que más me ha gustado del libro "Amor de cine", que selecciona diálogos románticos de un montón de películas.
* Las mismas frases de Vienna las dice Pepa (Carmen Maura) a su ex-amante Iván (Fernando Guillén) a través de la pantalla, en una brillante escena de "Mujeres al borde de un ataque de nervios", de "cine dentro del cine", porque Pepa e Iván son actores de doblaje y precisamente están trabajando en "Johnny Guitar"; las palabras de Vienna le van a Pepa como anillo al dedo.
* Por último, podéis escuchar aquí la preciosa canción "Johnny Guitar", de Peggy Lee. Merece la pena.

lunes, 23 de febrero de 2009

Pe y Hugh

Dos estrellas han brillado en Hollywood la pasada noche. Penélope ya tiene el Oscar, y Hugh Jackman ha triunfado como presentador, cuando parecía imposible hacerlo mejor que Billy Crystal.
A pesar de ser australiano, Hugh parece salido del cine americano clásico: tiene tablas, canta, baila, siempre perfecto, con gracia y con estilo... Ha presentado algunas galas de los premios Tony, y ha triunfado en Broadway con "The boy from Oz", musical inspirado en la vida de Peter Allen, un showman también aussie que actuó con Judy Garland, se casó con la hija de Judy, Liza Minelli, escribió canciones inolvidables (suya es la frase "when you get caught between the moon an New York City", de la canción de "Arthur"), parece que finalmente salió del armario, y murió de sida a principios de los 90.

El propio Hugh ganó el premio Tony en 2004 por ese papel.

Lo de Pe se esperaba, pero para mí, Hugh Jackman ha sido todo un descubrimiento. El número inicial de la ceremonia de ayer, y el homenaje al cine musical, han sido lo mejor de la gala.

martes, 17 de febrero de 2009

And the Oscar goes to...

Me encanta todo lo que rodea a Los Oscars: las nominaciones, las predicciones, el glamour de la alfombra roja, la ceremonia, las anécdotas, los agradecimientos, las lágrimas, los olvidados, los sobrevalorados... Seré una hortera, o una pobre infeliz que ha sucumbido a la mayor operación de marketing de la historia. Faltan 5 días y estoy emocionada, como si fuera a lucir un Dior con joyas de Chopard. Incluso voy pensando mi discurso de agradecimiento, y cómo no, visualizando el beso a mi acompañante al oir mi nombre. Soñar es gratis...

martes, 27 de enero de 2009

Grandísimo Pavarotti

Annie Leibovitz "Sarajevo, 1994"
Dici che il fiume
Trova la via al mare
E come il fiume
Giungerai a me
Oltre i confini
E le terre assetate
Dici che come il fiume
Come il fiume...
L'amore giungerà
L'amore...
E non so più pregare
E nell'amore non so più sperare
E quell'amore non so più aspettare


Dices que el río
encuentra su camino hacia el mar
y como el río
tú vendrás a mí
más allá de los confines
y de las tierras secas
Dices que como el río
como el río...
el amor vendrá
el amor...
Y ya no sé cómo rezar
y en el amor ya no sé cómo tener esperanza
y por ese amor ya no sé cómo esperar


* Estas frases, cantadas por Pavarotti en "Miss Sarajevo", de U2, ponen los pelos de punta. Prohibido escuchar en momentos melancólicos, porque será muy difícil contener las lágrimas.

viernes, 23 de enero de 2009

Adiós pereza


Me he sacudido la pereza de encima y he decidido retomar este blog que estaba en un rincón (debería haberle puesto otro nombre?). No sé qué pasará, pero quiero que crezca.


Espero tener cosas que decir.

lunes, 15 de enero de 2007

Miller's Crossing


Me he traido de Londres una joya en forma de dvd: La película "Muerte entre las flores", una de las mejores del género de gangsters. Lo tiene todo, el protagonista perdedor, la femme fatale, diálogos perfectos, intrigas, crímenes, miradas que matan, sombreros, humo, whisky, y metralletas. La lealtad está por encima de todo, incluso del amor.

martes, 27 de junio de 2006

Taller de chapa y pintura


La mujer metálica que fabricó Fritz Lang para "Metrópolis" era una especie de monstruo, signo de que la modernidad nos deshumanizaba, de que las máquinas nos iban a ganar la batalla. Era un ser sin corazón, una copia perversa de la bella protagonista original.

Conozco a otra mujer metálica, la princesa de hojalata, que estos días rebosa tristeza. Sería mejor llamarla la princesa de gelatina, porque puede ponerse a temblar en cualquier momento. Pero no hay que preocuparse, sé que dentro de poco volverá a ser de acero, o mejor aún, de diamante, que es el material más duro y resistente que existe. Y también el más hermoso.

miércoles, 26 de abril de 2006

La ciudad


La semana pasada un amigo me dijo que estaba triste porque había terminado el último libro de Paul Auster, Brooklyn Follies. Dos días más tarde yo también lo acabé y despedí a Nueva York hasta otra ocasión. Con los libros de Auster sucede que los leemos rápidamente porque queremos saber a dónde nos llevan esos maravillosos personajes, y cuando los terminamos, se nos queda una sensación de vacío que el siguiente libro tiene muy difícil llenar. Nunca he estado físicamente en Nueva York, pero creo que la conozco bien, gracias a Woody Allen, a Paul Auster y a mi madre, que estuvo allí hace 15 años y me hizo vivir sus recuerdos como si fueran míos.

jueves, 29 de diciembre de 2005

Vivan los clicks!


Esta Navidad estoy jugando a ser niña de nuevo, gracias a los clicks de Playmobil (antes Famobil). Creo que me está pasando como en aquella obra de Jardiel Poncela en que los protagonistas descumplían años. Hasta empiezo a creer de nuevo en los Reyes Magos...

miércoles, 16 de noviembre de 2005

El gran soñador


He terminado de leer las caóticas memorias de Gonzalo Suárez en su libro "el hombre que soñaba demasiado". Muy interesante saber que lo que le impulsó a hacer cine fue recoger físicamente las imágenes que veía en sueños. Si se echa un vistazo a sus películas, se ve que tienen mucho de irrealidad, de cosas que sólo tienen sentido de noche y con los ojos cerrados. Son memorias con pocos datos históricos, pero ahora conozco a Gonzalo Suárez mejor que antes y me apetece revisar sus películas para ver si me encuentro en ellas con hombres sin rostro y mujeres con libélulas en el pelo.

martes, 15 de noviembre de 2005

Qué verde era mi valle


Este verano he descubierto Asturias. Como si fuera Cristóbal Colón, pero con cámara de fotos. Un paraíso cercano. Un lugar para perderse y para encontrarse. Una postal contínua en tres dimensiones, y regada con sidra. ¿Qué más se puede pedir? Desde entonces pienso en verde.