En fin, mejor verlo que contarlo. Before "Muchachada Nui" existió "La hora chanante":
miércoles, 9 de diciembre de 2009
¿Cómo está, Señor Cabeza? ¿Qué tal por el bol?
En fin, mejor verlo que contarlo. Before "Muchachada Nui" existió "La hora chanante":
jueves, 2 de abril de 2009
El espejo en el espejo
"Muchacha ante el espejo" (1932), de Pablo Picasso"Sobre la amplia superficie gris del cielo se deslizaba un patinador, cabeza abajo, con la bufanda de lana al viento. Podía hacerlo, pues el cielo estaba helado.
Con narices goteantes y bocas abiertas, lamultitud contemplaba el espectáculo desde la tierra, señalaba hacia arriba y aplaudía a veces cuando el patinador realizaba un salto (naturalmente, al revés) especialmente difícil.
Patinaba describiendo arcos y lazadas, trazando una y otra vez las mismas figuras hasta que la huella de su carrera quedó grabada en el cielo. Entonces se vio que eran letras, un mensaje urgente quizás. Luego se alejó y desapareció a lo lejos detrás del horizonte.
La multitud miraba fijamente el cielo, pero nadie conocía el alfabeto, nadie podía descifrar lo escrito. Despacio desapareció la huella y el cielo volvió a ser una amplia superficie gris solamente.
La gente se fue a casa y olvidó pronto el incidente. Cada cual tiene, después de todo, sus propias preocupaciones y, además, quién sabe si el mensaje era realmente tan importante."
¿Y vosotros? ¿Qué véis cuando os miráis en el espejo?
viernes, 13 de marzo de 2009
El reto

* Al oir hablar del libro "Otro final", en el que varios escritores cambian las historias de famosas películas, la princesa de hojalata y yo nos retamos a escribir una versión alternativa para "Casablanca". Hoy vence el plazo, veamos que es lo que se le ha ocurrido a ella...
viernes, 23 de enero de 2009
Adiós pereza
martes, 27 de junio de 2006
Taller de chapa y pintura
La mujer metálica que fabricó Fritz Lang para "Metrópolis" era una especie de monstruo, signo de que la modernidad nos deshumanizaba, de que las máquinas nos iban a ganar la batalla. Era un ser sin corazón, una copia perversa de la bella protagonista original.
Conozco a otra mujer metálica, la princesa de hojalata, que estos días rebosa tristeza. Sería mejor llamarla la princesa de gelatina, porque puede ponerse a temblar en cualquier momento. Pero no hay que preocuparse, sé que dentro de poco volverá a ser de acero, o mejor aún, de diamante, que es el material más duro y resistente que existe. Y también el más hermoso.
