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miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Cómo está, Señor Cabeza? ¿Qué tal por el bol?

Siempre me pregunto cuál es el proceso creativo de cosas como ésta. Y cómo se presenta ante el resto del equipo, ante quien tiene que financiarlo, ante quien va a emitirlo... "Mira, son unos pequeños episodios sobre un médico que es un alce y que habla con una masa de gelatina que vive en un bol y que lleva sombrero; comentan temas de televisión de lo más casposo."
En fin, mejor verlo que contarlo. Before "Muchachada Nui" existió "La hora chanante":

jueves, 2 de abril de 2009

El espejo en el espejo

"Muchacha ante el espejo" (1932), de Pablo Picasso

"Sobre la amplia superficie gris del cielo se deslizaba un patinador, cabeza abajo, con la bufanda de lana al viento. Podía hacerlo, pues el cielo estaba helado.
Con narices goteantes y bocas abiertas, lamultitud contemplaba el espectáculo desde la tierra, señalaba hacia arriba y aplaudía a veces cuando el patinador realizaba un salto (naturalmente, al revés) especialmente difícil.
Patinaba describiendo arcos y lazadas, trazando una y otra vez las mismas figuras hasta que la huella de su carrera quedó grabada en el cielo. Entonces se vio que eran letras, un mensaje urgente quizás. Luego se alejó y desapareció a lo lejos detrás del horizonte.
La multitud miraba fijamente el cielo, pero nadie conocía el alfabeto, nadie podía descifrar lo escrito. Despacio desapareció la huella y el cielo volvió a ser una amplia superficie gris solamente.
La gente se fue a casa y olvidó pronto el incidente. Cada cual tiene, después de todo, sus propias preocupaciones y, además, quién sabe si el mensaje era realmente tan importante."
"El espejo en el espejo" (1986), de Michael Ende
* Recuerdo lo inquietante que me pareció este libro cuando lo leí, tendría yo unos 16 años. Hay relatos terribles, apocalípticos, pero todos son bellos y fantásticos.
* Mirándome en el espejo de internet, resulta que hay otros/as Selmas/Salmas en el universo de los blogs; aparte de echar por tierra mis intentos de originalidad, me ha parecido muy curioso. Ahí van algunos enlaces:

¿Y vosotros? ¿Qué véis cuando os miráis en el espejo?

viernes, 13 de marzo de 2009

El reto

Ilsa nunca subió al avión. En el último momento, decidió apostar por el amor y no por el deber. O quizá fue por llevarle la contraria a Rick, o por probar que no la estaba echando sin más en los brazos de Victor, o que no le había entrado el pánico. Así que se quedó en Casablanca. Se casaron una semana después. Vendieron el Café, porque Rick estaba cansado de tanto humo y de tantos alemanes que no le dejaban respirar. Montaron una tienda de muebles coloniales que no les iba mal.
Pero la felicidad no duró mucho. El amor clandestino era más emocionante para Ilsa, y las noches frente a un vaso de Bourbon, más complacientes para Rick. Ella era una aventurera, él era un triste, y no encajaban en una vida convencional.
Ilsa se fugó con el ex-capitán Renault una noche de agosto. Marcharon a Hollywood y probaron suerte en el mundo del cine. A Ilsa pronto le ofrecieron papeles interesantes; su belleza y su acento europeos aportaban glamour y un aire de misterio a las películas. Monsieur Renault estaba encantado trabajando como manager de la estrella. Lo primero que hizo fue cambiar el nombre de Ilsa Lund por el de "Ingrid Bergman", que sonaba mejor.
Rick no salió de Casablanca, y volvió a lo que mejor se le daba; abrió un nuevo garito, lo llamó "París", y pasaba las noches allí, charlando con Sam sobre lo divino y lo humano, siempre frente a un vaso de Bourbon. Incluso brindó por Ilsa en 1945, cuando se enteró que había ganado un Oscar por una película llamada "Luz de Gas", pero nunca fue a verla al cine.



* Al oir hablar del libro "Otro final", en el que varios escritores cambian las historias de famosas películas, la princesa de hojalata y yo nos retamos a escribir una versión alternativa para "Casablanca". Hoy vence el plazo, veamos que es lo que se le ha ocurrido a ella...

viernes, 23 de enero de 2009

Adiós pereza


Me he sacudido la pereza de encima y he decidido retomar este blog que estaba en un rincón (debería haberle puesto otro nombre?). No sé qué pasará, pero quiero que crezca.


Espero tener cosas que decir.

martes, 27 de junio de 2006

Taller de chapa y pintura


La mujer metálica que fabricó Fritz Lang para "Metrópolis" era una especie de monstruo, signo de que la modernidad nos deshumanizaba, de que las máquinas nos iban a ganar la batalla. Era un ser sin corazón, una copia perversa de la bella protagonista original.

Conozco a otra mujer metálica, la princesa de hojalata, que estos días rebosa tristeza. Sería mejor llamarla la princesa de gelatina, porque puede ponerse a temblar en cualquier momento. Pero no hay que preocuparse, sé que dentro de poco volverá a ser de acero, o mejor aún, de diamante, que es el material más duro y resistente que existe. Y también el más hermoso.