lunes, 23 de febrero de 2009

Pe y Hugh

Dos estrellas han brillado en Hollywood la pasada noche. Penélope ya tiene el Oscar, y Hugh Jackman ha triunfado como presentador, cuando parecía imposible hacerlo mejor que Billy Crystal.
A pesar de ser australiano, Hugh parece salido del cine americano clásico: tiene tablas, canta, baila, siempre perfecto, con gracia y con estilo... Ha presentado algunas galas de los premios Tony, y ha triunfado en Broadway con "The boy from Oz", musical inspirado en la vida de Peter Allen, un showman también aussie que actuó con Judy Garland, se casó con la hija de Judy, Liza Minelli, escribió canciones inolvidables (suya es la frase "when you get caught between the moon an New York City", de la canción de "Arthur"), parece que finalmente salió del armario, y murió de sida a principios de los 90.

El propio Hugh ganó el premio Tony en 2004 por ese papel.

Lo de Pe se esperaba, pero para mí, Hugh Jackman ha sido todo un descubrimiento. El número inicial de la ceremonia de ayer, y el homenaje al cine musical, han sido lo mejor de la gala.

martes, 17 de febrero de 2009

And the Oscar goes to...

Me encanta todo lo que rodea a Los Oscars: las nominaciones, las predicciones, el glamour de la alfombra roja, la ceremonia, las anécdotas, los agradecimientos, las lágrimas, los olvidados, los sobrevalorados... Seré una hortera, o una pobre infeliz que ha sucumbido a la mayor operación de marketing de la historia. Faltan 5 días y estoy emocionada, como si fuera a lucir un Dior con joyas de Chopard. Incluso voy pensando mi discurso de agradecimiento, y cómo no, visualizando el beso a mi acompañante al oir mi nombre. Soñar es gratis...

martes, 27 de enero de 2009

Grandísimo Pavarotti

Annie Leibovitz "Sarajevo, 1994"
Dici che il fiume
Trova la via al mare
E come il fiume
Giungerai a me
Oltre i confini
E le terre assetate
Dici che come il fiume
Come il fiume...
L'amore giungerà
L'amore...
E non so più pregare
E nell'amore non so più sperare
E quell'amore non so più aspettare


Dices que el río
encuentra su camino hacia el mar
y como el río
tú vendrás a mí
más allá de los confines
y de las tierras secas
Dices que como el río
como el río...
el amor vendrá
el amor...
Y ya no sé cómo rezar
y en el amor ya no sé cómo tener esperanza
y por ese amor ya no sé cómo esperar


* Estas frases, cantadas por Pavarotti en "Miss Sarajevo", de U2, ponen los pelos de punta. Prohibido escuchar en momentos melancólicos, porque será muy difícil contener las lágrimas.

viernes, 23 de enero de 2009

Adiós pereza


Me he sacudido la pereza de encima y he decidido retomar este blog que estaba en un rincón (debería haberle puesto otro nombre?). No sé qué pasará, pero quiero que crezca.


Espero tener cosas que decir.

lunes, 15 de enero de 2007

Miller's Crossing


Me he traido de Londres una joya en forma de dvd: La película "Muerte entre las flores", una de las mejores del género de gangsters. Lo tiene todo, el protagonista perdedor, la femme fatale, diálogos perfectos, intrigas, crímenes, miradas que matan, sombreros, humo, whisky, y metralletas. La lealtad está por encima de todo, incluso del amor.

martes, 27 de junio de 2006

Taller de chapa y pintura


La mujer metálica que fabricó Fritz Lang para "Metrópolis" era una especie de monstruo, signo de que la modernidad nos deshumanizaba, de que las máquinas nos iban a ganar la batalla. Era un ser sin corazón, una copia perversa de la bella protagonista original.

Conozco a otra mujer metálica, la princesa de hojalata, que estos días rebosa tristeza. Sería mejor llamarla la princesa de gelatina, porque puede ponerse a temblar en cualquier momento. Pero no hay que preocuparse, sé que dentro de poco volverá a ser de acero, o mejor aún, de diamante, que es el material más duro y resistente que existe. Y también el más hermoso.

miércoles, 26 de abril de 2006

La ciudad


La semana pasada un amigo me dijo que estaba triste porque había terminado el último libro de Paul Auster, Brooklyn Follies. Dos días más tarde yo también lo acabé y despedí a Nueva York hasta otra ocasión. Con los libros de Auster sucede que los leemos rápidamente porque queremos saber a dónde nos llevan esos maravillosos personajes, y cuando los terminamos, se nos queda una sensación de vacío que el siguiente libro tiene muy difícil llenar. Nunca he estado físicamente en Nueva York, pero creo que la conozco bien, gracias a Woody Allen, a Paul Auster y a mi madre, que estuvo allí hace 15 años y me hizo vivir sus recuerdos como si fueran míos.

jueves, 29 de diciembre de 2005

Vivan los clicks!


Esta Navidad estoy jugando a ser niña de nuevo, gracias a los clicks de Playmobil (antes Famobil). Creo que me está pasando como en aquella obra de Jardiel Poncela en que los protagonistas descumplían años. Hasta empiezo a creer de nuevo en los Reyes Magos...

miércoles, 16 de noviembre de 2005

El gran soñador


He terminado de leer las caóticas memorias de Gonzalo Suárez en su libro "el hombre que soñaba demasiado". Muy interesante saber que lo que le impulsó a hacer cine fue recoger físicamente las imágenes que veía en sueños. Si se echa un vistazo a sus películas, se ve que tienen mucho de irrealidad, de cosas que sólo tienen sentido de noche y con los ojos cerrados. Son memorias con pocos datos históricos, pero ahora conozco a Gonzalo Suárez mejor que antes y me apetece revisar sus películas para ver si me encuentro en ellas con hombres sin rostro y mujeres con libélulas en el pelo.

martes, 15 de noviembre de 2005

Qué verde era mi valle


Este verano he descubierto Asturias. Como si fuera Cristóbal Colón, pero con cámara de fotos. Un paraíso cercano. Un lugar para perderse y para encontrarse. Una postal contínua en tres dimensiones, y regada con sidra. ¿Qué más se puede pedir? Desde entonces pienso en verde.